¿Crees de verdad, del todo en Jesús de Nazaret? ¿Estás con Él? ¿Le estás sirviendo y esperando? ¿Vas a venirte con Él en Su pronta venida a buscarnos?
Domingo por la Mañana . 20 de Noviembre de 2016
¿Crees en la Persona, obra y Palabra de Jesús de Nazaret?
Por dos mil años se ha estado predicando el Evangelio ¿Lo has oído tú? ¿Crees en Él? ¿te llamas creyente, asistes a reuniones en una Congregación? ¿Conoces verdaderamente a Jesús; estás con Él? ¿le estás sirviendo y esperando?
Vamos a estar viendo Su maravillosa Persona y Sus obras de gracia, compasión y Amor:
Ciegos que creen que Jesús puede darles la vista, y la reciben.
Los que están manchados, llenos de pecado, y creen que Jesús puede sanarles y limpiarles.
Personas, almas depravadas que reciben el perdón de sus pecados al creer en Jesús.
Sordos que reciben la audición al ser traídos a Jesús.
Endemoniados, bajo la autoridad de espíritus, que son totalmente liberados por Jesús.
Muertos que reciben la vida por la compasión de Jesús.
Personas que oyen la voz de Jesucristo llamándoles por su nombre.
Personas que se habían perdido, a las que el Señor Jesús busca, encuentra y llama por su nobre.
También vamos a estar viendo el contenido total del hombre durante toda la experiencia de su vida en el mundo, y el final seguro de todos:
Lo que ha establecido Dios, y cada hombre ha de encontrar después de la muerte.
La necesidad de velar y asegurarse de que uno realmente esté y permanezca en comunión con el Espíritu Santo.
La necesidad de servir al Señor íntegramente, con toda la dotación que Él nos ha dado.
Los siervos fieles y el resultado de su obra de servicio.
El engaño de los que no sirven de verdad, totalmente al Señor.
El siervo malo y negligente y su final.
El final de los verdaderos creyentes nacidos de nuevo y fieles y el final ya anunciado de los que son cobardes e incrédulos.
La acción judicial de Dios para los que, habiendo conocido el Evangelio, se han obstinado en no querer recibir el amor de la verdad.
La verdad del inefable e infinito Amor de Dios, y de Su ardiente deseo de salvar a todos los hombres y mujeres.
El verdadero y único Camino: Juan 14.6
Los que, habiendo oído el Evangelio, rehúsan creer en el Hijo de Dios y recibir Su perdón y Su Amor.