Domingo por la Mañana . 15 de Enero de 2017
El que tiene autoridad total sobre la muerte.
El único que puede manifestarse como el Hijo de Dios, y recibir el testimonio de Dios el Padre.
Aquel que, consumada Su obra en la Cruz para salvarnos, resucitó de entre los muertos y subió al cielo, sentándose en el Trono de Dios, y recibiendo toda potestad en el cielo y en la tierra Jesús de Nazaret es, el que va a venir a buscarnos, transformándonos a Su misma imagen, y a tomarnos con Él en Su reino por la eternidad sin fin.
¿De verdad crees todas Sus palabras?
Los que de verdad hemos creído y creemos del todo en Él, hemos recibido ya el perdón de todos nuestros pecados para siempre “y nunca más me acordaré de sus pecados”
Los que le hemos entregado nuestra vida al Señor Jesús, hemos sido hechos verdaderamente libres. Ningún principado ni autoridad tiene potestad sobre nosotros. Ningún espíritu, vicio, adicción puede dominarnos.
“si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
Todo el que es nacido de Dios vence al mundo
El mentiroso y padre de mentira trata de hacernos pensar que nuestras tentaciones son enviadas por Dios, para que sigamos en nuestros pecados, haciendo a Dios responsable de nuestra incredulidad y mal.
Al creer verdadera y totalmente en Dios somos hechos nuevas creaciones. Nuestra identidad, vínculos y vida pasada ya no existen delante de Dios
Nada ni nadie nos puede acusar, ni separa del Amor de Dios
Tú has estado oyendo el Evangelio de Dios, y oyendo Su llamado a que te arrepientas, creas en Él y le entregues total y definitivamente tu corazón.
¿Lo has hecho ya? ¿Tienes ya el testimonio de Dios en tu corazón de que eres su hijo o hija?
¿Vives ya en completa libertad de toda atadura, vicio, adicción, sea grande o pequeña?
¿Tienes el gozo del Espíritu de Dios llenado tu corazón?
¿Experimentas la paz que excede a todo conocimiento, y el Amor que sobrepasa todo entendimiento?
¿Vives en total victoria sobre el mundo y sus deseos?
¿Tienes la completa seguridad del perdón de todos tus pecados, y de que no vas a ver la muerte nunca?
¿Estás esperando con gozo Su venida a buscarte?
¿Le estás confesando delante de los hombres?