El propósito de Dios para con Su Iglesia; El remanente. (Tercera parte)

Domingo por la Tarde . 12 de Marzo de 2017



El propósito de Dios para con Su Iglesia. Resumiendo:
que seamos uno en el Padre y en el Hijo, para que el mundo conozca que el Padre envió al Hijo.

que nos amemos los unos a los otros como Él nos ha amado, para que sepan todos que somos Sus discípulos.

que prediquemos el Evangelio, haciendo discípulos, bautizándolos en el Nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que Él nos ha mandado.

El remanente.
Recordemos las palabras de Ignacio de Antioquía:
Laborad juntos los unos con los otros, luchad juntos, corred juntos, sufrid juntos, reposad juntos, levantaos juntos, como mayordomos y asesores y ministros de Dios. Agradad al Capitán en cuyo ejército servís, del cual también habéis de recibir la paga. Que ninguno sea hallado desertor. Que vuestro bautismo permanezca en vosotros como vuestro escudo; vuestra fe como vuestro yelmo; vuestro amor como vuestra lanza; vuestra paciencia como la armadura del cuerpo. Que vuestra obras sean vuestras garantías para que podáis recibir los haberes que se os deben. Por tanto, sed pacientes unos con otros en mansedumbre, como Dios con vosotros. Que siempre pueda tener gozo de vosotros.
Epístola de Ignacio, Pastor en Antioquía (matirizado y muerto en el 116) a Policarpo, pastor en Esmirna (martirizado y muerto en el 156). Lightfoot, Los Padres Apostólicos, p. 206




Este estudio es la tercera parte del estudio de "El propósito maravilloso de Dios para con Su Iglesia".