La adoración a Dios en Espíritu y en Verdad
Domingo por la Tarde . 29 de Octubre de 2017
La grandeza del Señor es sublime. La majestad, la grandeza, la inmensidad más grande y extensa que el hombre pueda concebir es como una mota imperceptible en el océano o en el firmamento, y menos que eso. En diferentes ocasiones, el Señor ha dado “algo” de la manifestación de Su gloria a algunas de Sus criaturas, y el hombre ha caído en tierra a causa de la grandeza de la majestad del Señor. ¿Cómo podremos describir la majestad, la grandeza, el poder, la infinitud de Dios? Es imposible; Mejor reconocerlo. ¿Y cómo podemos reconocerle? Por la fe.