Domingo por la Mañana . 06 de Enero de 2019 . por Todo de Dios Herrera
La puerta que abre al camino que conduce a la vida es estrecha, y el camino angosto; por contraposición, la puerta que abre al camino que lleva a la perdición es ancha, y el camino espacioso. Jesús es la Puerta que abre al camino angosto, Él mismo es el Camino que lleva a la vida, y Él también es la misma Vida: óyele.