Filtrar Reuniones por..
Reuniones de Ene. de 2017
El hombre está en oscuridad. Esa misma condición suya, le hace fácil presa de los eruditos, estudiosos y excelentes comunicadores de la oscuridad.
Pensemos en una comunidad que está en tinieblas o en penumbra.
Allí acude un líder, bien documentado a disertar sobre la luz
y les describe lo que se ha estudiado de la naturaleza de la luz
Naturaleza de la luz. La luz presenta una naturaleza compleja: depende de cómo la observemos se manifestará como una onda o como una partícula. Estos dos estados no se excluyen, sino que son complementarios (véase Dualidad onda corpúsculo). Sin embargo, para obtener un estudio claro y conciso de su naturaleza, podemos clasificar los distintos fenómenos en los que participa según su interpretación teórica:
Teoría ondulatoria: Esta teoría, desarrollada por Christiaan Huygens, considera que la luz es una onda electromagnética, consistente en un campo eléctrico que varía en el tiempo generando a su vez un campo magnético y viceversa, ya que los campos eléctricos variables, bla, bla… […] Teoría corpuscular: La teoría corpuscular estudia la luz como si se tratase de un torrente de partículas sin carga y sin masa llamadas fotones, capaces de transportar todas las formas de radiación electromagnética bla, bla… […] Teorías cuánticas: La necesidad de reconciliar las ecuaciones de Maxwell del campo electromagnético, que describen el carácter ondulatorio electromagnético de la luz, con la naturaleza corpuscular de los fotones, ha hecho que bla, bla…[…]
El sabio termina su excelente discurso expositivo mientras que toda la comunidad sigue en tinieblas, y con ideas de la naturaleza de la luz y de los diferentes tipos de lámpara que pueden usarse para generarla, y se va a preparar otro discurso sobre la luz, dejando a aquella comunidad en completa oscuridad, pero con admiración de la sabiduría de aquel expositor tan erudito, e invitándole a que vuelva a dar clases o cursillos teóricos sobre la luz.
En otro lugar hay otra comunidad también en tinieblas, y un hombre sencillo lleva un generador eléctrico, una gran lámpara, y la enciende.
A la luz de aquella lámpara, todos pueden ver, cada uno el rostro de los demás, y entienden lo que, para sus vidas y funcionamiento, es la luz, y los beneficios de tenerla y estar en el ámbito que la lámpara alumbra.
En lugar de dar gloria, alabanza y coba al hombre que trajo la lámpara, todos disfrutan del resplandor y visibilidad que les da la luz.
La primera comunidad permanece en oscuridad, pero con ideas intelectuales sobre la luz.
La segunda, tiene la luz.
Esto es sólo un ejemplo para percibir la diferencia entre la palabrería y la verdad, la profesión y la sustancia.
Ahora, pues veamos la naturaleza maravillosa del Señor Jesús.
¿Quién eres tú? Tú eres una persona, única, distinta, diferenciada de todas las demás personas en el mundo.
¿Conoces tu verdadera historia? ¿de dónde vienes?
Sólo el que te ha hecho, creado, y que es la LUZ, la Verdad y la Vida, puede darte la verdadera y fiable información.
Vamos a estar viendo lo que dice la Palabra de Dios.
Al Dios glorioso, cuando nada de lo creado existía, sin el espacio ni el tiempo de la Creación. Él nos ha dado a conocer Su propósito de Amor, Dios es eternamente feliz, maravilloso, perfecto, Su eterna existencia es en Amor, entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Él ha querido darse, compartir la gloria, el gozo, la delicia de la existencia, la Vida, Su Amor. Así que creó el Universo con un propósito y al hombre, como la corona de ese propósito.
Veremos el hábitat para el hombre al ser creado por Dios, que la cualidad personal del hombre (a imagen de Dios) hace necesaria su elección de la Vida, para poseerla permanentemente.
Veremos también nuestra caída, que es tu historia La consecuencia, nuestro extravío, nuestra perdición, nuestro estado y condición colectivo y personal en el Universo y la Historia, que no hemos pecado por casualidad, sino por causalidad.
Oiremos mandamientos de la Ley que Dios dio antes que tú y yo naciéramos, para que pudiéramos darnos cuenta de nuestro pecado y de nuestros pecados.
Veremos el largo hilo de la Historia, y que tú naciste hace pocos años, y repasaremos cosas que tú has hecho o has podido hacer.
Consideraremos también la infinita santidad de Dios y nos preguntaremos ¿Cuál es el final de la vida del hombre? ¿termina con la muerte? ¿a dónde va cuando su cuerpo deja de funcionar y muere? ¿Y cuál es el lugar y estado definitivo y eterno de los que no han querido hacer caso a Dios?
Sólo es grato a Dios lo que viene de Cristo.
2ªCorintios 2:14-17
En esta grabación veremos algunos de los temas más oídos que no son gratos a Dios.
¿Qué pasó contigo?
Vamos a estar viendo qué es lo que nos pasó desde el principio de los días del hombre, en esto veremos el testimonio de Dios, Su revelación de la creación del hombre y la historia de la elección de Adán y, con él, la de todos nosotros que hemos venido de él.
También veremos el criterio, la norma, por la que todos los hombres y mujeres hemos de ser juzgados.
¿Qué vas a hacer?
Dada esta inevitable y real circunstancia, ¿Vas a oír Su voz, llamándote, en Su insondable Amor por ti, a que reconozcas tus pecados, se los confieses a Él, te arrepientas, le pidas perdón y le abras tu corazón para que Él, que es la Vida, entre en ti hoy?
Recuerda que Él nos dice que a muchos que profesan ser creyentes Cristianos, que asisten a alguna Congregación, o que hacen señales y milagros en Su Nombre, Él les dirá que nunca los conoció.
En esta grabación veremos las nociones y realidad de la objetividad, acuñada y argumentada por el hombre para legitimar “el conocimiento“.
Veremos como el hombre en su estado y condición caídos desde o por sí mismo, no puede acceder al conocimiento íntimo del Nombre de Dios. Cómo el hombre sólo puede conocer lo que Dios quiera revelarle y no puede establecer un tribunal de justicia, licitud, ética, verdad, lógica, coherencia y bondad, y someter a Dios al examen y veredicto de ese tribunal.
Por otro lado dedicaremos la mayor parte del tiempo viendo EL AMOR, el amor auténtico, que es una elección con base en sí mismo (en el amor) y con un carácter maravilloso que nos describe la palabra de Dios en 1ª Corintios 13
El que tiene autoridad total sobre la muerte.
El único que puede manifestarse como el Hijo de Dios, y recibir el testimonio de Dios el Padre.
Aquel que, consumada Su obra en la Cruz para salvarnos, resucitó de entre los muertos y subió al cielo, sentándose en el Trono de Dios, y recibiendo toda potestad en el cielo y en la tierra Jesús de Nazaret es, el que va a venir a buscarnos, transformándonos a Su misma imagen, y a tomarnos con Él en Su reino por la eternidad sin fin.
¿De verdad crees todas Sus palabras?
Los que de verdad hemos creído y creemos del todo en Él, hemos recibido ya el perdón de todos nuestros pecados para siempre “y nunca más me acordaré de sus pecados”
Los que le hemos entregado nuestra vida al Señor Jesús, hemos sido hechos verdaderamente libres. Ningún principado ni autoridad tiene potestad sobre nosotros. Ningún espíritu, vicio, adicción puede dominarnos.
“si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
Todo el que es nacido de Dios vence al mundo
El mentiroso y padre de mentira trata de hacernos pensar que nuestras tentaciones son enviadas por Dios, para que sigamos en nuestros pecados, haciendo a Dios responsable de nuestra incredulidad y mal.
Al creer verdadera y totalmente en Dios somos hechos nuevas creaciones. Nuestra identidad, vínculos y vida pasada ya no existen delante de Dios
Nada ni nadie nos puede acusar, ni separa del Amor de Dios
Tú has estado oyendo el Evangelio de Dios, y oyendo Su llamado a que te arrepientas, creas en Él y le entregues total y definitivamente tu corazón.
¿Lo has hecho ya? ¿Tienes ya el testimonio de Dios en tu corazón de que eres su hijo o hija?
¿Vives ya en completa libertad de toda atadura, vicio, adicción, sea grande o pequeña?
¿Tienes el gozo del Espíritu de Dios llenado tu corazón?
¿Experimentas la paz que excede a todo conocimiento, y el Amor que sobrepasa todo entendimiento?
¿Vives en total victoria sobre el mundo y sus deseos?
¿Tienes la completa seguridad del perdón de todos tus pecados, y de que no vas a ver la muerte nunca?
¿Estás esperando con gozo Su venida a buscarte?
¿Le estás confesando delante de los hombres?
En esta grabación repasaremos lo ya visto en la reunión del pasado Domingo 01/01/2017 ampliando y detallando cada uno de los temas.
Los contenidos base ya resumidos en la anterior reunión son los siguientes:
La soberanía de Dios y nuestra responsabilidad.
La soberanía de Dios no nos quita ni exime de ninguna responsabilidad como personas creadas por Él a Su imagen. Atribuir a Su soberanía, omnisciencia, omnipotencia, diseño y propósito nuestra inclinación deseo y gusto por el mal, y, por tanto, la corresponsabilidad o la responsabilidad por nuestros pecados es prevaricación y doble pecado, es pretender hacer a Dios connivente de nuestra rebelión e independencia, justificando, y aún más, “santificando” nuestra elección y obstinación de rechazar Su Amor, y de amar y hacer el mal (que es aborrecer a Dios) anulando la justicia, la santidad, y negando, por tanto, la naturaleza y el carácter (el Nombre de Dios).
La obediencia versus la excelencia.
El hombre sólo puede ser o hijo de Dios o hijo del diablo; no hay término medio. Ahora es el tiempo de escoger: De quién quieres ser hijo?
En esta reunión estaremos viendo: La grandeza inescrutable de Dios, La bondad única y exclusiva de Dios, La justicia total y eterna de Dios, La omnipotencia y soberanía de Dios, y La infinitud y Santidad de Dios.
También veremos el deseo de los que han creído y conocido la Verdad, El propósito de Dios, revelado por Él, al crear al hombre, El deseo y la voluntad de Dios para con todos los hombres, y La totalidad y amplitud universal de la obra de propiciación y salvación de Jesús de Nazaret en la Cruz.
Otra de las cosas que vamos a ver es el misterio de la iniquidad y del uso deliberado de la prerrogativa de la elección de algunos hombres y mujeres, después de haber oído el mensaje de Dios (el Evangelio de Su Amor por todos los hombres), La soberanía de Dios y nuestra responsabilidad, El final del diablo, el mentiroso y padre de mentira, y El final de todos los hombres y mujeres que prefieren creer al diablo en lugar de creer a Dios, después de haber conocido el Evangelio y haber oído del Amor de Dios por ellos, y de la obra de Jesucristo en la Cruz para salvarles.
La soberanía de Dios y nuestra responsabilidad.
La soberanía de Dios no nos quita ni exime de ninguna responsabilidad como personas creadas por Él a Su imagen. Atribuir a Su soberanía, omnisciencia, omnipotencia, diseño y propósito nuestra inclinación deseo y gusto por el mal, y, por tanto, la corresponsabilidad o la responsabilidad por nuestros pecados es prevaricación y doble pecado, es pretender hacer a Dios connivente de nuestra rebelión e independencia, justificando, y aún más, “santificando” nuestra elección y obstinación de rechazar Su Amor, y de amar y hacer el mal (que es aborrecer a Dios) anulando la justicia, la santidad, y negando, por tanto, la naturaleza y el carácter (el Nombre de Dios).
La obediencia versus la excelencia.